Taylor Swift es una de las famosas cuya relación con los jets privados ha dado más que hablar en los últimos años. No solo por el número de vuelos que hace con sus aviones, sino sobre todo por las emisiones de CO₂ que se atribuyen a esos desplazamientos, por el uso de los créditos de carbonoy por la cuestión de la privacidad relacionada con el seguimiento de sus vuelos.
El tema se hizo especialmente evidente en 2022, cuando un análisis de la empresa británica de marketing medioambiental Yard señaló que el avión de Taylor Swift estaba entre los de las celebridades con mayores emisiones. Según los datos recopilados, entre enero y julio de ese año, el jet había realizado 170 vuelos, con unas emisiones estimadas de más de 8.200 toneladas de CO₂.
Sin embargo, hay que aclarar algo importante: el número de vuelos que realiza un avión no tiene por qué coincidir con el número de vuelos que realiza su propietario.
Taylor Swift y el asunto del jet privado: un resumen de lo que pasó

- 2022 – 170 vuelos y las emisiones de CO₂: la empresa de marketing medioambiental Yard publica un análisis basado en los datos de vuelo del jet privado de Taylor Swift recopilados por @CelebJets. Entre el 1 de enero y el 29 de julio de 2022, el jet de Taylor Swift había realizado 170 vuelos, con un total de unos 22 923 minutos de vuelo. Yard estimó inicialmente el impacto en 8.293,54 toneladas de CO₂e, una cifra que posteriormente se recalculó en 2.971,50 toneladas de CO₂e.
- 2022 – La protesta de Taylor Swift sobre la atribución de las emisiones de su jet privado: los representantes de Taylor Swift cuestionan que se le atribuyan a la cantante las emisiones generadas por todo el tráfico del jet, explicando que el avión también lo usan otras personas. La distinción entre la actividad de la aeronave y la de su propietaria se convierte así en uno de los puntos clave de la polémica.
- Febrero de 2024: el vuelo privado de Taylor Swift de Tokio a Las Vegas para la Super Bowl. Tras el concierto de Tokio del 10 de febrero, toda la atención se centra en el viaje a Las Vegas para ver la Super Bowl del 11 de febrero. Este traslado se convierte en uno de los ejemplos más comentados del uso del jet privado por parte de la cantante durante la gira «Eras Tour».
- 2024 – Los créditos de carbono para la gira «Eras Tour» – Una portavoz de Taylor Swift afirma que la cantante ha comprado más del doble de los créditos de carbono necesarios, según la estimación de su equipo, para compensar las emisiones relacionadas con los desplazamientos de la gira «Eras Tour». Este asunto vuelve a poner en el centro del debate el papel y los límites de los proyectos de compensación de emisiones contaminantes.
- Diciembre de 2023-2024 – La polémica sobre el seguimiento de jets y el problema de la privacidad – La cuestión también se centra en la privacidad. Jack Sweeney, conocido por rastrear aviones que pertenecen o están relacionados con famosos, publica información sobre los desplazamientos del jet de Taylor Swift a través de sus cuentas de seguimiento. Los abogados de la cantante se oponen a que se publique esta información, alegando que puede suponer un riesgo para su seguridad. Sweeney, por su parte, sostiene que utiliza datos de vuelo que están a la vista de todo el mundo.
- Junio de 2024 – El vandalismo contra aviones en Londres Stansted: los activistas de Just Stop Oil irrumpen en la zona privada del aeropuerto de Stansted y rocían pintura naranja sobre dos aviones, alegando que querían atacar el de Swift. Sin embargo, su avión no estaba entre los dañados.
- 2024 – La venta del Dassault Falcon 900 de Taylor Swift – La cantante vende uno de sus dos jets privados, un Dassault Falcon 900, mientras que el Falcon 7X sigue formando parte de su flota.
Los datos de seguimiento de los jets privados de Taylor Swift
El estudio de los analistas medioambientales de la empresa Yard se basaba en datos de seguimiento de aeronaves y no permitía determinar quién iba realmente a bordo de cada vuelo. Por eso, los representantes de Taylor Swift cuestionaron que se le atribuyeran las emisiones a la cantante, explicando que su avión se lo prestaba habitualmente a otras personas. La propia Yard aclaró que los datos no permitían determinar si los propietarios estaban a bordo de cada vuelo.

Es una distinción importante también cuando hablamos, en términos más generales, de la aviación de negocios. Un avión privado lo pueden usar el propietario, su familia, sus colaboradores, invitados u otras personas autorizadas. Los datos que registran los sistemas de seguimiento describen el movimiento de la aeronave, no necesariamente la identidad de los pasajeros.
El caso de Swift ha puesto así de relieve también un problema metodológico: ¿hasta qué punto es correcto atribuir a una sola persona todas las emisiones generadas por un avión asociado a esa persona?
Esto no elimina el problema medioambiental relacionado con los vuelos privados. Pero sí significa que hay que distinguir entre el impacto de la aeronave y el que realmente se puede atribuir a su propietario.
El Eras Tour y el viaje en jet privado al Super Bowl
El debate volvió con fuerza en 2024, cuando los compromisos dela gira Eras Tour llevaron a Taylor Swift a realizar largos viajes internacionales, mientras la cantante tenía que compaginar conciertos con otros compromisos.
Uno de los episodios más comentados fue el vuelo de Tokio a Las Vegas tras el concierto del 10 de febrero de 2024, a tiempo para ver la Super Bowl del 11 de febrero. La posibilidad de recorrer en pocas horas una distancia que habría sido mucho más difícil de gestionar con un vuelo regular ha sido uno de los ejemplos más claros de las ventajas operativas que ofrece la aviación privada.
Al mismo tiempo, precisamente esta flexibilidad ha reavivado el debate sobre las emisiones de CO₂. Este caso se ha utilizado como ejemplo de la relación entre la libertad operativa de los aviones ejecutivos y su impacto medioambiental.
La clave está precisamente en esto: la posibilidad de organizar los desplazamientos sin depender de los horarios de los vuelos regulares te permite afrontar itinerarios muy complejos, pero el uso de un jet privado por parte de un número reducido de pasajeros supone una huella medioambiental significativa.
Créditos de carbono: ¿compensar las emisiones significa eliminarlas?
En el debate también se ha planteado el tema de los créditos de carbono. En 2024, una portavoz de Taylor Swift declaró que la cantante había comprado más del doble de los créditos de carbono necesarios para compensar los viajes relacionados con la gira «Eras Tour».
Aquí hay que distinguir dos conceptos. Un vuelo genera emisiones en el momento en que se consume el combustible. La compra de créditos de carbono puede financiar, según el programa que se utilice, proyectos destinados a evitar o eliminar una cantidad equivalente de emisiones en otros lugares. Pero eso no significa que las emisiones generadas por el avión no se hayan producido.
Por eso también el mercado de los créditos de carbono ha sido objeto de debates sobre la calidad de los proyectos, su capacidad real para generar reducciones adicionales de emisiones y la posibilidad de verificar correctamente los resultados declarados.
En el caso de Taylor Swift, pues, la cuestión no se puede reducir a si ha comprado o no créditos de carbono. La cuestión más amplia es hasta qué punto son eficaces las compensaciones como herramienta para hacer frente al impacto climático de la aviación privada.

El combustible sostenible SAF para aviones privados
Es precisamente en este ámbito donde el debate puede pasar del caso de Taylor Swift al futuro de la aviación de negocios.
De hecho, la compensación se produce después de que se hayan generado las emisiones contaminantes. Otra opción es intentar reducirlas directamente mediante combustibles con menor intensidad de carbono y nuevas tecnologías.
Entre las soluciones en las que está invirtiendo el sector de la aviación está el combustible de aviación sostenible (SAF), un combustible que se produce a partir de diversas materias primas y que se puede usar en los aviones modernos sin necesidad de cambiar los motores. El beneficio medioambiental se evalúa a lo largo del ciclo de vida del combustible y varía según las materias primas y los procesos de producción.
Si quieres saber más sobre los costes, la disponibilidad y el futuro del SAF en la aviación ejecutiva, échale un vistazo también a nuestro artículo Combustible para aviones privados: cuánto cuesta repostar y por qué el SAF está cambiando el sector.
El SAF no convierte un jet privado en un avión sin emisiones ni elimina automáticamente el impacto climático de un vuelo. Sin embargo, su importancia radica en que, a diferencia de la compensación, actúa directamente sobre el combustible que utiliza la aeronave.
Para la aviación privada, esto podría convertirse en uno de los elementos clave de la transición en los próximos años. El problema no es solo producir SAF, sino aumentar su disponibilidad, desarrollar una cadena de suministro lo suficientemente amplia y hacer que el combustible sea accesible para los operadores.
El caso de Taylor Swift nos lleva, pues, a plantearnos una pregunta que va más allá de una sola celebridad: ¿la sostenibilidad de la aviación privada dependerá sobre todo de la compensación de las emisiones o de la reducción de las emisiones en origen?
Probablemente, el debate seguirá abarcando ambas vías, además de la eficiencia de las aeronaves, la gestión de los vuelos y el desarrollo de nuevas tecnologías.
El problema del seguimiento de aviones y la privacidad
Además, hay un segundo aspecto del asunto de Taylor Swift que no tiene que ver directamente con el medio ambiente: el seguimiento de los aviones privados.
Los movimientos de los aviones se pueden reconstruir usando datos de vuelo que están disponibles públicamente. En este tipo de información se basó también Jack Sweeney, el estudiante estadounidense que se hizo famoso por sus cuentas dedicadas a seguir los aviones de los famosos.

En el caso de Taylor Swift, sus abogados se opusieron a que se difundieran los desplazamientos del avión, alegando que una información tan detallada podría suponer un problema de seguridad para la cantante. Sweeney, por su parte, defendió que los datos que usó eran de dominio público.
Esta polémica plantea una cuestión más compleja que la aparentemente sencilla del «jet tracker».
Por un lado, los datos de vuelo se pueden usar para analizar el impacto medioambiental de la aviación privada y para aumentar la transparencia. Por otro lado, la publicación sistemática de los desplazamientos de una persona puede tener implicaciones que van más allá del simple seguimiento medioambiental.
También en este caso sigue existiendo la distinción entre el avión y quien lo utiliza. Saber adónde ha volado un jet concreto no significa necesariamente saber quién iba a bordo. Incluso en 2024, el propio Sweeney reconocía que los datos permitían saber qué avión estaba volando, pero no quién iba realmente a bordo.
Desde el Dassault Falcon 900LX hasta el Falcon 7X
Taylor Swift ha tenido a lo largo de los años varios aviones privados de la familia Dassault Falcon. En 2024 vendió el Dassault Falcon 900LX, mientras que el Falcon 7X sigue siendo de la cantante.
Si quieres saber más sobre la flota de Taylor Swift y las características de sus aviones, también puedes echar un vistazo a el artículo de AeroCorner sobre sus jets privados.
El Dassault Falcon 7X pertenece a la categoría de los jets ejecutivos de largo alcance, diseñados para realizar vuelos intercontinentales y que ofrecen una gran autonomía y una cabina pensada para un número reducido de pasajeros.
PrivateJetFinder.com también ha profundizado en el tema de los jets de muy largo alcance: en nuestra comparación entre el Gulfstream G700 de Jeff Bezos y el G800 de Elon Musk, hemos analizado las diferencias en cuanto a autonomía, espacio en la cabina y características de los dos modelos. Lee también: Jeff Bezos vs. Elon Musk, comparación entre el Gulfstream G700 y el G800.
La comparación te ayuda a entender lo avanzados que están hoy en día los jets privados destinados a vuelos intercontinentales y hasta qué punto la elección de la aeronave puede depender de diferentes necesidades: autonomía, espacio, comodidad y la posibilidad de recorrer trayectos muy largos sin hacer escala.
Taylor Swift y los jets privados: una polémica relacionada con la aviación privada
El caso de Taylor Swift resume muchas de las cuestiones que rodean hoy en día a la aviación privada.

Por un lado, tienes la posibilidad de desplazarte rápidamente entre continentes, llegar a aeropuertos más cercanos a tu destino y organizar un viaje según unas necesidades que difícilmente podría satisfacer un vuelo regular.
Por otro lado, está el impacto medioambiental, que es especialmente importante cuando un jet privado lo usan pocas personas y se acumulan muchas horas de vuelo.
Además, en el caso de Taylor Swift, los datos disponibles no siempre permiten determinar con precisión qué vuelos realizó personalmente la cantante y cuáles los realizaron otras personas que utilizaban su avión. Por eso, el número total de vuelos registrados no debería presentarse automáticamente como el número de vuelos de Taylor Swift.
La cuestión de los créditos de carbono añade otra dimensión al debate, mientras que el desarrollo del combustible SAF apunta a una posible evolución del sector: no solo compensar las emisiones generadas, sino intentar reducirlas directamente mediante combustibles y tecnologías diferentes.
Taylor Swift no es la única famosa que usa un jet privado y su caso por sí solo no representa el futuro de la aviación de negocios. Sin embargo, toda la atención mediática que ha recibido ha convertido su avión en un ejemplo concreto de un debate que cada vez va a afectar más a todo el sector: cómo conciliar la libertad y la flexibilidad de la aviación de negocios con la necesidad de reducir su impacto medioambiental.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre los jets privados de Taylor Swift (y otras celebridades)

¿Cuánto cuesta el jet privado Dassault Falcon 7X de Taylor Swift?
El precio que pagó Taylor Swift por su jet privado Dassault Falcon 7X no es público. Al ser un modelo de 2009, su valor actual no se puede comparar con el precio de un 7X nuevo: en el mercado de segunda mano, este modelo puede valer, aproximadamente, entre 16 y 30 millones de dólares, con valores más altos para los modelos más recientes y mejor equipados.
¿Cuánto combustible gasta el jet privado de Taylor Swift?
El Dassault Falcon 7X consume unos 1.000 kg de combustible por hora en vuelo de crucero económico, mientras que a velocidades más altas el consumo puede superar los 1.400 kg/h. La cifra real varía en función de las condiciones operativas del vuelo.
¿Es legal seguir los movimientos de los jets privados de los famosos?
Sí, en general, seguir los movimientos de un jet privado a través de datos de vuelo disponibles públicamente puede ser legal. Lo importante es distinguir entre el seguimiento de la aeronave y el seguimiento de la persona que va a bordo. En el caso de Taylor Swift, el tema se ha vuelto especialmente polémico precisamente por eso.
¿Quién es Jack Sweeney y por qué ha rastreado el jet privado de Taylor Swift?
Jack Sweeney es un estudiante estadounidense que ha desarrollado sistemas automáticos para recopilar y publicar los movimientos de los aviones relacionados con personajes famosos, utilizando datos aeronáuticos públicos, como los de la FAA y los de receptores que captan las señales que emiten las aeronaves. Para Swift, había creado cuentas dedicadas a sus jets. En diciembre de 2023, los abogados de Taylor Swift le enviaron una carta de requerimiento pidiéndole que dejara de publicar esa información.
¿Qué proyectos medioambientales ha financiado Taylor Swift a través de los créditos de carbono?
Es una de esas preguntas a las que, según la información que se ha hecho pública, no se puede dar una respuesta concreta. El equipo de la cantante declaró en 2024 que Taylor Swift había comprado más del doble de los créditos de carbono necesarios para compensar los desplazamientos de la gira «Eras Tour», pero no especificó los proyectos financiados, el proveedor de los créditos ni el registro en el que se habían adquirido.
Los créditos de carbono pueden apoyar iniciativas muy diversas, desde la reforestación hasta la conservación de los bosques, pasando por las energías renovables y la eliminación de CO₂.
¿Quiénes son las celebridades que más usan los jets privados?

Si hablamos de famosos que más usan los jets privados, hay que aclarar algo: no hay una clasificación actualizada y contrastada de los vuelos que cada VIP ha hecho personalmente. Los datos que más se citan vienen del seguimiento de los aviones relacionados con los famosos, así que no demuestran necesariamente que el dueño estuviera a bordo en cada vuelo. El propio Yard lo aclara explícitamente.
- Taylor Swift
- Drake
- Floyd Mayweather
- Jay-Z/Puma
- Kim Kardashian
- Alex Rodríguez
- Steven Spielberg
- Mark Wahlberg
- Blake Shelton
- Jack Nicklaus
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